Le pedí la llave del huerto de su boca. -No la tiene nadie -me dijo- En el amor no voy de flor en flor, de oca en oca
y sólo beso cuando me toca. ¡Bueno es el olvido cuando alguien lo amenaza!Aquel día, Cupido pensó: "Me voy de casa",
y nos clavó dos flechas en pleno corazón, bendito veneno.
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