uno a uno se fueron marchando,
tú saliste a cerrar,yo me dije:
“Cuidado, chaval, te estas enamorando”,
“Cuidado, chaval, te estas enamorando”,
luego todo pasó de repente, su dedo en mi espalda
dibujo un corazón y mi mano le correspondió debajo de tu falda;
caminito al hostal nos besamos en cada farola,
era un pueblo con mar,
era un pueblo con mar,
yo quería dormir contigo y tú no querías dormir solo…
No hay comentarios:
Publicar un comentario